Informe Doing Business 2012

Autor: 
José Maria Roldán

El informe Doing Business busca medir la forma en la cual las regulaciones gubernamentales fomentan o restringen la actividad empresarial

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Fotografo ODE

Informe Doing Business 2012

En la actualidad, tanto la opinión pública, como el empresariado y las autoridades del Estado le prestan gran atención a una serie de indicadores compuestos que buscan medir la facilidad para hacer negocios y el clima empresarial. Uno de los índices que mejor mide la realidad de una ciudad en términos de clima de negocios, y por ende, uno de los que recibe más atención, es el Doing Business realizado por el Banco Mundial.

El informe Doing Business busca medir la forma en la cual las regulaciones gubernamentales fomentan o restringen la actividad empresarial. En el informe de 2012 Colombia, específicamente representado por Bogotá, subió cinco escaños al pasar del puesto 47 en 2011 al 42 en el más reciente estudio, que cobija 183 países. Los primeros puestos de la tabla fueron, en su orden: Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Dinamarca, Noruega y Reino Unido.

En el contexto latinoamericano, Chile (39), Perú (41), Colombia (42) y México (53) ocupan los primeros lugares. La posición de Chile obedece a sus avances en términos de expedición de licencias de operación temporal de manera inmediata y a la puesta en marcha de un sistema de información de datos de comercio internacional. Por su parte, en Perú se fortaleció la protección a los inversionistas y se agilizó el procedimiento para apertura de empresas

En el caso colombiano, el informe resalta los avances del país en cuanto a la facilidad para hacer negocios. De hecho, el estudio ubica a la economía colombiana como una de las 12 economías del globo que más ha mejorado el entorno regulatorio para hacer negocios, junto a Marruecos, Moldavia, Macedonia, Sierra Leona y Corea, entre otras.

 

Colombia mejoró en 4 de los 10 temas que estudia el informe Doing Business (Tabla 1). En cuanto al procedimiento de apertura de negocios, el país mejoró ostensiblemente, al reducir los costos asociados a este procedimiento mediante la ley 1429 de 2010[1], que establece que las empresas que inicien su actividad económica principal a partir de la promulgación de la ley, pagarán tarifas progresivas para la matrícula mercantil y su renovación.

El proceso de pago de impuestos fue otro aspecto que ayudó al país mejorar su posición en el informe Doing Business. En concreto, el gobierno alivio la carga administrativa del pago de impuestos al establecer de manera obligatoria la presentación y pago de impuestos vía electrónica.

De igual forma, el país mejoró en el tema de resolución de situaciones de bancarrota o insolvencia, al modificar y simplificar la regulación que rige los procesos de bancarrota, reduciendo el tiempo y el costo. Es importante destacar que entre el informe 2011 y el 2012, la tasa de recuperación, que calcula cuántos centavos por dólar recuperan los solicitantes (acreedores, agencias tributarias y empleados) de una empresa insolvente, registró un incremento significativo (pasó de 62,4 a 82.8 centavos/dólar).

Igualmente, el país también redujo el número de 20 a 15 días para registrar propiedades. Es importante anotar que esto no fue fruto de una reforma en específico, sino de una mayor eficiencia en los procedimientos.

Así mismo, Colombia no sufrió cambios en lo referente a la protección a los inversionistas, manejo de permisos de construcción y cumplimiento de contratos, siendo este último uno de los mayores obstáculos para que el país avance de manera más acelerada en el ranking.

Por otra parte, el país registró leves retrocesos en lo referente a obtención de crédito, obtención de electricidad y comercio transfronterizo, situación que obedece  a que varios país han realizado reformas en estos temas, más que a un retroceso propio del país.

[1] El artículo 6 de la ley establece lo siguiente: “las pequeñas empresas que inicien su actividad económica principal a partir de la promulgación de la presente ley, pagarán tarifas progresivas para la matrícula mercantil y su renovación, de acuerdo con los siguientes parámetros:

Cero por ciento (0%) del total de la tarifa establecida para la obtención de la matrícula mercantil en el primer año de desarrollo de la actividad económica principal. Cincuenta por ciento (50%) del total de la tarifa establecida para la renovación de la matrícula mercantil en el segundo año de desarrollo de la actividad económica principal. Setenta y cinco por ciento (75%) del total de la tarifa establecida para la renovación de la matrícula mercantil en el tercer año de desarrollo de la actividad económica principal. Ciento por ciento (100%) del total de la tarifa establecida para la renovación de la matrícula mercantil del cuarto año en adelante del desarrollo de la actividad económica principal.”

Finalmente, se debe tener cuidado a la hora de interpretar los resultados del índice más allá de lo que realmente él mismo pretende. Este indicador, por ejemplo, no debe ser interpretado como un índice de competitividad. En primer lugar, es importante resaltar que los países y las ciudades no compiten de la misma forma que las empresas. Claramente éstas compiten entre sí, aunque en algunos aspectos se podría hablar de competencia entre las ciudades (la organización de unos juegos o entre destinos turísticos, por ejemplo). Segundo, el indicador solamente involucra algunos aspectos de la competitividad no tiene en cuenta aspectos como las variables macroeconómicas, la seguridad, el nivel de capacitación laboral de la población, la infraestructura o la fortaleza del sistema financiero y de las regulaciones del mercado financiero, entre otros.

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