Informe Doing Business 2011.

Autor: 
José Maria Roldán

El informe del Doing Business busca medir la forma en la cual las regulaciones gubernamentales fomentan la actividad empresarial o la restringen.

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Fotografo ODE

Informe Doing Business 2011.

En los últimos años, tanto la opinión pública, como el empresariado y las autoridades del Estado le prestan gran atención a una serie de indicadores compuestos que buscan medir la facilidad para hacer negocios y el clima empresarial. Tal vez uno de los más importantes de dichos índices, o al menos de los que tienen mayor atención, es el del Doing Business realizado por el Banco Mundial.

El informe del Doing Business busca medir la forma en la cual las regulaciones gubernamentales fomentan la actividad empresarial o la restringen. En el informe de 2011  Colombia, que está representado por Bogotá, bajó un escaño al pasar del puesto 38 en 2010 al 39 dentro de los 183 países que hacen parte del análisis del clima de negocios en el mundo (facilidad de hacer negocios). Los primeros puestos de la tabla fueron: Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda, Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca, Canadá y Noruega.

Así mismo, en 2011 Colombia cedió el primer lugar en el ranking dentro de los países latinoamericanos que ocupó en 2010. En este sentido, México y Perú avanzaron muy rápido en el ranking y se ubicaron en el puesto 35 y 36, respectivamente.

A pesar del leve descenso en la dinámica del clima empresarial colombiano, el estudio resalta el avance en cuanto a los permisos de construcción, en la medida en que el país implementó la verificación electrónica de certificados de preconstrucción. De igual forma, el informe del Doing Business señala que se ha mejorado en la regulación para proteger a los inversionistas.

El país mejoró tan solo en uno de los 10 temas que estudia el informe Doing Business (Tabla 1), particularmente en lo referente con el trámite para el cierre de una empresa. Así mismo, Colombia no sufrió cambios en lo referente a la protección a los inversionistas, comercio transfronterizo y cumplimiento de contratos, siendo este último uno de los mayores obstáculos para que el país avance en el ranking.

Otro de los aspectos donde el país tiene que mejorar notablemente es en el pago de impuestos, pues se deben realizar 20 pagos anuales, que a las empresas les toman más de 200 horas al año, de tal forma que ponen al país en el puesto 118.

Sin embargo, se debe tener cuidado a la hora de interpretar los resultados del índice más allá de lo que realmente él mismo pretende. Este indicador, por ejemplo, no debe ser interpretado como un índice de competitividad. En primer lugar debido a que los países y las ciudades no compiten de la forma en lo hacen las empresas, que claramente compiten entre sí, aunque en algunos aspectos se podría hablar de competencia entre las ciudades (la organización de unos juegos o entre destinos turísticos, por ejemplo). Segundo, porque el indicador solamente involucra algunos aspectos de la competitividad, no tiene en cuenta aspectos como las variables macroeconómicas, la seguridad, el nivel de capacitación laboral de la población, la infraestructura, o la fortaleza del sistema financiero y de las regulaciones del mercado financiero, entre otros.

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