Efecto del TLC con Estados Unidos en el comercio de Bogotá

Autor: 
Ana Cristina Sierra

En particular para Colombia y Bogotá, el tamaño de la economía estadounidense es de gran relevancia, dado que este país es su principal socio comercial.

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Fotografo ODE

Efecto del TLC con Estados Unidos en el comercio de Bogotá

La importancia de Estados Unidos en el comercio mundial deviene de la alta demanda de bienes intermedios y finales que genera, lo que ha consolidado a este país como el segundo importador del mundo. En 2013 Estados Unidos realizó compras por 2.7 billones de dólares y las importaciones totales sumaron, a diciembre del mismo año, un total de 230 mil millones de dólares, correspondientes a 12.5% del comercio mundial. Es además la segunda economía del mundo con un PIB anual cercano a los 17 billones de dólares que corresponde al 25% del PIB mundial, y cuenta con una población de más de 310 millones de consumidores con alto poder de compra. En particular para Colombia y Bogotá, el tamaño de la economía estadounidense es de gran relevancia, dado que este país es su principal socio comercial.

La economía estadounidense sufrió en 2008 la peor crisis económica desde la Gran Depresión, resultado de las tasas hipotecarias “subprime”, situación que resultó en una reacción en cadena que comenzó con una drástica reducción en el crédito y repercutió en otros indicadores como el desempleo y el PIB, por tanto generando un gran impacto en los niveles de consumo. A pesar de que a partir de 2010 la economía de Estados Unidos se ha recuperado, desde entonces su dinámica no ha presentado un crecimiento superior a 3%. En particular, en 2013 el crecimiento fue inferior en casi un punto porcentual al presentado en 2012, lo que representó una marcada desaceleración que repercutió en la demanda de este país.

La presente Nota Editorial del Observatorio de Desarrollo Económico –ODE-, a la luz de la importancia que representa Estados Unidos para el comercio exterior de Bogotá, y en vista de que se cumplieron ya dos años tras la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con este país (mayo de 2012), presenta un análisis del efecto que ha tenido este acuerdo en el comercio tanto del país como de la ciudad, comparando los resultados obtenidos con las predicciones que se hicieron antes de su implementación.

En las primeras dos secciones de la Nota Editorial se realiza un análisis del comercio entre Estados Unidos y Colombia, así como de la dinámica comercial entre Bogotá y Estados Unidos; posteriormente se analiza el efecto que ha tenido el acuerdo en el comercio de la ciudad y del país, comparando los resultados con los obtenidos en otros países y con las predicciones hechas en años anteriores a la implementación del TLC, y finalmente se incluye un recuadro con información sobre el tratado bilateral.

Comercio entre Estados Unidos y Colombia

Estados Unidos es el socio comercial número uno para Colombia gracias a que es el principal destino y país de procedencia de las exportaciones y la importaciones del país. En 2013, 31.4% de las exportaciones colombianas tuvieron como destino este país y 27.5% de las importaciones provienen de allí.

Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Colombia han mantenido un ritmo de crecimiento importante y se han caracterizado por la diversificación en los productos comercializados a lo largo de los últimos años. Los principales productos de exportación del país hacia Estados Unidos no han cambiado en los últimos 5 años, y han consistido principalmente en combustibles y aceites minerales y sus productos, seguidos por perlas finas, piedras y metales preciosos y en tercer lugar plantas vivas y productos de la floricultura (principalmente flores).

Comercio entre Estados Unidos y Bogotá

Estados Unidos es el principal socio comercial de Bogotá, tanto en el origen de las compras externas de la ciudad como en el destino de sus exportaciones. Para el período 2010-2013 las exportaciones de Bogotá a EE.UU. sumaron 3,242 millones de dólares, que equivalen a 24.8% del total de las ventas externas de la ciudad en ese mismo periodo.

Por otro lado, las importaciones de Bogotá provenientes de EE.UU. representaron 24% de las compras externas totales de la ciudad entre 2010-2013, al ascender a 24,131 millones de dólares en ese lapso. Es de resaltar que a través del tiempo la brecha entre exportaciones e importaciones ha aumentado, lo que ha tenido como consecuencia una balanza comercial1 cada vez más desfavorable para Bogotá, la cual presentó una disminución de 143% entre 2010 y 2013.

Los principales sectores representados en las exportaciones desde la capital hacia Estados Unidos son productos agrícolas y alimentos y bebidas, mientras que las adquisiciones de la ciudad se centran en productos de la refinación del petróleo (sector cuyas compras han presentado crecimientos importantes en los últimos años), productos químicos y maquinaria y equipo.

Impacto del TLC en el comercio nacional

Como se mencionó anteriormente, desde mediados de 2008 la economía estadounidense atravesó por una dura crisis que impactó el nivel de demanda de la economía. Durante ese año y hasta mediados del 2009 el PIB se contrajo, haciendo de esta etapa la crisis más profunda y prolongada desde la Gran Depresión. Esto tuvo un efecto negativo en las compras de este país y por supuesto repercutió de forma significativa en las exportaciones colombianas con este destino.

A partir de 2010 las exportaciones de Colombia hacia el país del norte presentaron una recuperación marcada después de la crisis de los años anteriores, y este comportamiento favorable continuó en 2011. Sin embargo, en 2012, año de entrada en vigencia del tratado, comenzó una marcada desaceleración de las ventas, que se profundizó en 2013. Como se puede observar en la Gráfica , a finales de 2013 aun no se evidenciaba un efecto positivo del TLC en las exportaciones de Colombia hacia Estados Unidos; de hecho, éstas presentaron una caída de -15.5% respecto al año anterior. Es necesario aclarar que la pérdida de dinamismo de las ventas colombianas se presentó en una coyuntura especial del mercado estadounidense, en la cual la FED, su banco central, recortó los estímulos de US$85.000 millones que le inyectaba a la economía cada mes, afectando la tasa de interés y aumentando el precio de las materias primas, lo que afectó negativamente su demanda, incluyendo la de productos importados.

A modo de comparación es útil considerar los casos de otros países ante la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos. En Chile, por ejemplo, las exportaciones hacia Estados Unidos aumentaron 35% en el año inmediatamente posterior a la entrada en vigencia del TLC. En Costa Rica esta cifra fue 41%, en Perú fue 25%, en los países centroamericanos aumentó 47% y en México 28%. Ahora bien, estos cambios no sólo se manifestaron en el valor de las exportaciones, sino también en cantidad y calidad de productos y en número de empresas involucradas. En la actualidad Chile exporta a Estados Unidos más de 2.200 productos, y se han creado 80 empresas exportadoras desde el año previo a la entrada en vigencia del tratado.

El caso de Perú es de especial relevancia, pues es una economía cercana y similar a la colombiana. El TLC de Perú con Estados Unidos se implementó en 2009, año en que Estados Unidos estaba aún en plena crisis, la cual tuvo como consecuencia una disminución en la demanda estadounidense y una revaluación de las monedas de los países latinoamericanos respecto al dólar a raíz de la baja tasa de interés interna de la economía estadounidense.

En este sentido, las condiciones no eran favorables para los exportadores peruanos, pues a la hora de cambiar el dinero que recibían en dólares a la moneda local, recibían menos soles por esos dólares, lo cual disminuía sus ganancias y podía aumentar el valor de los productos exportados. Sin embargo, debido a la alta dolarización de la economía peruana, el efecto de este factor en las exportaciones de este país fue menor que en otras economías.

De esta forma, a pesar de estos obstáculos, con la implementación del TLC en Perú se añadieron 418 nuevos productos exportados (el 96% en sectores no tradicionales), lo que se tradujo en la creación de 1,312 empresas exportadoras nuevas, la mayoría PYMES, que han logrado posicionarse en el mercado norteamericano gracias al TLC. Esta situación contrasta en gran medida con la de Colombia, cuya tasa de cambio en 2013, un año después de la entrada en vigencia del TLC, presentó una devaluación de 4%, situación favorable para los exportadores. Adicionalmente, es de resaltar que el principal producto de exportación de Perú a Estados Unidos es la gasolina sin tetraetilo de plomo seguido por el oro, productos agrícolas y camisetas de algodón. De la misma forma, el principal sector de exportación de Colombia hacia Estados Unidos es el de combustibles, mientras que, en contraste, los productos agrícolas que se exportan desde Colombia hacia Estados Unidos no coinciden con los peruanos.

Efecto del TLC con Estado Unidos en el comercio de Bogotá

Las exportaciones bogotanas hacia Estados Unidos no han presentado una tendencia estable en los últimos años. Después de presentar una dinámica muy positiva en 2010, el crecimiento se desaceleró en los años siguientes, llegando a tener un crecimiento casi nulo en 2012. En 2013 se recuperaron con un crecimiento de 10.2% respecto al año anterior.

A pesar de esto, las ventas desde Estados Unidos han crecido 26% en el periodo 2010-2013.

Al analizar el crecimiento de las exportaciones de la ciudad, indicador que mide la competitividad de los productos bogotanos en el mercado estadounidense, se tiene que un año después de la entrada en vigencia del TLC, presentaron un crecimiento de 11% (cifra correspondiente al periodo enero-mayo de 2012-2013). Esta cifra representó una recuperación respecto al mismo periodo de 2012, año en que cayeron 8%.

Mientras que las importaciones de la capital desde Estados Unidos presentaron una dinámica positiva en 2011 con un crecimiento de 52%, en 2012 tuvieron un incremento más moderado (8%), recuperándose en 2013, año en que aumentaron en 35%. Por otra parte, el crecimiento moderado de las exportaciones en estos tres años (8% en promedio) y el hecho de que las importaciones han representado en promedio ocho veces el valor de las exportaciones, han repercutido en la creciente brecha de la balanza comercial con el paso de los años (Gráfica 7), la cual es cada vez más desfavorable para la ciudad.

Por otra parte, el estudio realizado por la Cámara de Comercio de Bogotá en 2007 sobre el impacto del TLC con Estados Unidos en la región de Cundinamarca-Bogotá indica que el TLC agregaría 1.4% más al crecimiento económico de la región, 1.6% al del consumo, 9.1% al de las exportaciones y 39.7% al de las importaciones hacia el país del norte. Sin embargo, la cifra del crecimiento anual del PIB de la ciudad en el segundo trimestre de 2013, un año después de la implementación del TLC, fue 3.1%, 2.5 puntos porcentuales por debajo del presentado en 2012 y 2011, teniendo en cuenta que el crecimiento promedio de estos años fue 5.5%. En cuanto a las exportaciones e importaciones de la ciudad hacia Estados Unidos, en mayo de 2013 se recuperaron de forma significativa respecto al año anterior, cuando se presentaron desaceleraciones importantes. De esta forma, en mayo de 2013 las exportaciones crecieron 11% mientras que las importaciones lo hicieron en 50%, verificando el pronóstico realizado por la Cámara de Comercio de Bogotá en 2007.

Un análisis del comportamiento de los principales productos que exporta la capital hacia Estados Unidos permite ver el efecto del TLC en los distintos sectores. En la Gráfica 8 se observa que el principal sector de exportación es el agrícola, el cual muestra una desaceleración a partir de 2012, de forma que en 2013, un año después de la implementación del TLC, se observa un crecimiento positivo (13%) pero significativamente inferior a la cifra alcanzada en 2011 (43%) respecto a 2010. Un comportamiento similar presenta el sector de alimentos y bebidas, sector en segundo lugar de importancia, cuyas exportaciones presentaron una caída de 40% en 2012, para recuperarse en 2013 con un crecimiento de 10%, cifra que sin embargo sigue siendo inferior a la de 2011 (63%).

Según el estudio de la Cámara de Comercio, los productos mostrados en la Gráfica 9 son competitivos en el comercio con Estados Unidos, y adicionalmente cuentan con alta complementariedad comercial con este país, en la medida en que Estados Unidos tiene especialización relativa en su compra en los mercados mundiales. Estos productos son frutas, especias, frutas procesadas, hortalizas, artesanías de cuero, productos lácteos procesados, productos minerales no metálicos, otros productos textiles, tejidos y artesanías de punto y ganchillo, muebles, confites, bananos y plátanos, prendas de vestir, vehículos automotores y lámparas eléctricas.

Como se puede observar en la Gráfica 9, entre los primeros lugares se encuentran productos agrícolas y productos relacionados con textiles. Sin embargo, aunque el primero es el principal sector de exportación de Bogotá hacia Estados Unidos, en la actualidad los textiles colombianos no son un sector representativo de la ciudad en el mercado estadounidense.

El Índice de Balanza Comercial Relativa (IBCR) mide la competitividad de un sector por medio de la participación de su balanza comercial en el comercio total del mismo sector. De esta forma, el IBCR se ubica entre -1 y 1. Se consideran competitivos los productos cuyo indicador es superior a cero. Los productos que tienen un índice cercano a 1 son los más competitivos. Si el indicador es menor a cero, el sector es un importador neto del producto.

A continuación se muestra el IBCR de Bogotá con Estados Unidos para 2011, 2012 y 2013 con el objetivo de analizar la evolución de la competitividad de los principales sectores de exportación de la ciudad con este destino antes y después de la entrada en vigencia del TLC.

Como se puede observar, los índices de los sectores más competitivos, es decir, pesca, agricultura y cueros no han presentado cambios importantes en el tiempo, excepto por una pequeña disminución en los últimos dos años. Sin embargo, el sector de alimentos y bebidas, uno de los más competitivos en 2011, perdió competitividad en 2012 y 2013. Asimismo, las prendas de vestir y los textiles, sectores de gran importancia en la ciudad, que tenían un ICBR cercano a cero en 2011, presentaron una disminución en el índice en los años subsiguientes, debido principalmente al aumento de las importaciones de estos productos desde Estados Unidos. Es necesario continuar realizando un minucioso seguimiento de estos sectores pues una importante proporción de establecimientos industriales en la capital se dedica a la producción de textiles, alimentos y cueros y en términos de empleo, los dos primeros cuentan con la mayor participación.

Conclusión

No es de sorprender que la balanza comercial de Colombia con EEUU sea cada vez más negativa, aun después de la entrada en vigencia del TLC, pues el tamaño de la economía estadounidense es considerablemente mayor, tiene una industria desarrollada y una capacidad productiva que excede en gran medida a la nuestra, lo que generó una entrada importante de productos de este país cuando se implementó el tratado. Por otra parte, es posible que la caída de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos se deba a una situación coyuntural de este país, y que hasta ahora esté saliendo de la crisis y que la demanda no se haya recuperado del todo, situación que podría mejorar en los próximos meses. Adicionalmente, la revaluación del peso que había perjudicado a los exportadores colombianos en 2011 y 2012, se reversó en 2013 y lo que va de 2014, factor que puede jugar a favor de la competitividad de los productos nacionales en Estados Unidos.

Si bien las exportaciones de la ciudad hacia Estados Unidos presentaron una recuperación en 2013 con respecto al año anterior, no es claro si esto se debió a la implementación del TLC o al efecto de la recuperación de la crisis estadounidense mencionada anteriormente.

Mientras que los principales sectores de exportación han mantenido su competitividad en el mercado estadounidense estable después de la implementación del tratado, algunos se han hecho menos competitivos, como los alimentos y bebidas y los textiles, y por lo tanto será necesario monitorearlos en los próximos años. Es de resaltar que dos de los principales sectores de importación de la ciudad desde este país (aparatos eléctricos y equipo de transporte) corresponden a bienes de capital utilizados en la producción de la ciudad y que por tanto pueden funcionar como instrumentos para mejorar la competitividad de productos locales con potencial exportador.

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