Importancia económica del sector de la moda en Bogotá

Autor: 
José Maria Roldán

La industria de la moda juega un papel muy importante en la producción industrial y generación de empleo de Bogotá. Es por esta razón que el sector hace parte de las apuestas productivas de la Región Bogotá-Cundinamarca. La cadena a la que pertenece esta Apuesta la componen los textileros, confeccionistas, marroquineros, productores de cuero y joyeros, entre otros. El valor total de la producción del componente industrial de la cadena en 2007 corresponde al 9,5% del valor total bruto de la producción industrial de la ciudad. Más del 60% de esa producción se concentra en la fabricación de productos textiles, mientras que la fabricación de prendas de vestir  y  el sector del “cuero, calzado y marroquinería” participan con el 23,2% y 13,8%, respectivamente.

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Foto:OdeBogotá

En términos de generación de empleo la contribución del sector es aún más importante. De cada 10 empleados industriales, 2 corresponden a empleados de la industria de la moda. El 42,8% de los empleos del sector se concentran en elaboración de prendas de vestir. Por su parte la fabricación de productos textiles concentra el 41,8%, mientras que el sector del cuero, calzado y marroquinería participa con el 15,6% del total de empleos del sector.

Por otra parte, es importante señalar que en materia de comercio exterior, la contribución del sector de la moda también es muy relevante. En los primeros 10 meses de 2010, el 12,5% del valor total de las exportaciones bogotanas corresponde a ventas externas de productos relacionados con el sector de la moda, a saber textiles (se exportaron US$ 145,7 millones), prendas de vestir (US$81,7 millones), cueros (US$ 73,9 millones) y joyas (cerca de 1 millón de dólares).

En relación con las exportaciones de prendas de vestir, los principales destinos de las exportaciones bogotanas son Venezuela (se dirigen el 41,3% de las exportaciones de prendas de vestir de Bogotá), Estados Unidos (14,2%) y Guatemala (10,6%). Por su parte, las exportaciones de textiles se dirigen en su mayoría a Ecuador (37,1%), Venezuela (20,4%) y México (10,8%). Igualmente, las exportaciones de “cuero, calzado y marroquinería” se concentran en los siguientes destinos: Estados Unidos (38,4%); Italia (8,9%), y China (10,9%).

En este contexto, es importante señalar que como consecuencia de la crisis bilateral con el vecino país de Venezuela, las exportaciones de textiles bogotanas se han visto fuertemente golpeadas. Bogotá pasó de exportar US$ 248 millones de este ítem en el periodo enero-octubre de 2009 a US$ 145,7 millones en el mismo periodo de 2010; toda la caída obedece a la contracción del valor de las exportaciones con destino Venezuela, que pasó de US$147,3 millones en 2009 a US$30 millones en 2010 - ver cuadro 1. Es claro, entonces que Venezuela pasó de comprar el 59% de nuestras exportaciones de textiles en 2009 al 20,4% en 2010.

Sin embargo, sin incluir Venezuela en el análisis, las exportaciones de textiles aumentaron en un 15%, lo que evidencia que los empresarios del sector han comenzado a ampliar sus mercados, en particular el ecuatoriano. Las exportaciones de textiles con destino a Ecuador registraron un crecimiento significativo, toda vez que pasamos de exportar US$40 millones en el periodo enero-octubre de 2009 a US$ 54 millones en el mismo periodo de 2010.

Finalmente es importante señalar que las exportaciones de “cuero, calzado y marroquinería”, textiles y confecciones de Bogotá representan el 29,7% del total de exportaciones de estos productos en el país, lo que da cuenta de la importancia de la industria de la moda bogotana en el país. Después de Antioquia, Bogotá es el principal exportador de productos relacionados con la moda en el país-ver cuadro 3. En el caso particular de “cuero, calzado y marroquinería” Bogotá es el principal exportador del país.

Por otra parte, Al analizar el consumo de los bogotanos tenemos que vestuario y calzado, representa en promedio el 4,1% del consumo de la ciudad. Este es un grupo de gasto que ha crecido por encima de la dinámica promedio de los demás grupos. De hecho, entre 2001 y 2008 registró un incremento promedio anual de 4,6%, sin embargo, esta dinámica cambió durante 2009, en donde se presenta un crecimiento de tan solo 2,6%, relativamente bajo para lo observado años atrás. Esta variación es congruente con la percepción de crisis que en el país había, especialmente en las ciudades principales.

Durante el 2010, la ciudad registró un consumo de 3,5 billones de pesos, con un crecimiento frente al año anterior de 6,1%, asociado a la recuperación de los bienes semidurables.

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