Grandes y medianas empresas de Bogotá acentúan su caída en industria y empleo en primer trimestre

Autor: 
Vivian Cristina Sierra Ibáñez

La fabricación de vehículos sigue siendo uno de los sectores críticos para la industria del Distrito Capital. Su disminución fue la más fuerte, –31.1%, con un aporte del –3.6% a la caída general

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Foto:OdeBogotá

La caída en la producción industrial manufacturera persiste y se profundizó en el primer trimestre de 2013. La reducción de –7.1%, se constituye en la cifra más baja desde 2008 y 2009, años de crisis económica.

En la misma dirección estuvo el comportamiento del empleo, al caer -1.5% frente al mismo período de 2012, completando 4 trimestres consecutivos de descenso. Esta tendencia es completamente opuesta a lo arrojado en materia de empleo industrial por la GEIH, encuesta que incluye las pequeñas empresas. De esta manera, se infiere que son estas las que, además de estar generando empleo, registran volúmenes que compensan la caída en el número de personas despedidas por las medianas y grandes compañías.

 

La industria nacional profundiza su caída y se contrae el mercado doméstico

 

En el país, la producción industrial registró una caída anual de –6.1%, durante el primer trimestre del año y respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra consolida la desaceleración del sector iniciada desde el cuarto trimestre de 2011, y constituye el tercer trimestre consecutivo en el que se registra un comportamiento negativo, siendo este último el más crítico.

Entre las razones principales de la caída de la producción industrial se encuentran la contracción de la demanda interna y externa. El comportamiento de las ventas al por menor, así como la dinámica del comercio exterior ayudan a definir el comporta-miento del mercado interno y permiten comprender la tendencia del nivel de producción a la luz de las expectativas de los empresarios.

Las exportaciones colombianas cayeron 9.5% en el periodo enero-marzo de 2013. Este comportamiento se explica principalmente por la disminución en la exportación de bienes primarios. Las manufacturas basadas en recursos naturales, fueron el tipo de manufactura que más cayó (-15.3%). Por su parte las importaciones del país crecieron 2.4%, en gran parte debido a las compras de manufacturas de alta tecnología.

A nivel regional el comportamiento de la industria refleja la tendencia del total nacional. Tres regiones presentaron caídas más profundas que el total: los Santanderes (–11.4%), seguidos por Cali (-8%) y Bogotá (-7.1%). Los resultados de las de-más regiones tampoco fueron buenos; el Eje Cafetero, Medellín y Barranquilla registraron variaciones porcentuales de –4.3%; -0.2% y –0.1% respectiva-mente.

 

Bogotá, la única región con caídas progresivas

 

La industria de la capital registró una disminución de 7.1% durante el primer trimestre del año, completando cuatro trimestres de caídas consecutivas en su producción. Este comportamiento contrasta con el de las demás regiones (exceptuando el Eje Cafetero), donde se observó un comporta-miento positivo durante el trimestre inmediatamente anterior.

Las cifras de comercio exterior para la capital reflejan la desaceleración del sector industrial. Las exportaciones desde Bogotá cayeron 16.5% en el período enero-marzo, debido principalmente a la disminución de las ventas externas de café, flores, productos químicos y textiles. Las importaciones hacia la capital, por su parte, registraron un aumento del 10.9%. Se importaron principalmente manu-facturas y las materias primas y bienes de capital, explicaron el 86% del crecimiento de las importaciones totales de la ciudad para el periodo. Esta naturaleza de las importaciones permite inferir que existen buenas expectativas de recuperación industrial en el corto plazo.

Los sectores que determinaron el comporta-miento del trimestre, pues sus contribuciones dan cuenta de –6.4% del -7,1% total, son vehículos automotores y autopartes (–31.1%), farmacéuticos, jabones y otros químicos (–13.1%) e industrias básicas de hierro, acero y elaborados de metal (-11.4%).

En particular, la situación de la industria automotriz es crítica. Las ensambladoras ubicadas en Bogotá han perdido cerca de 13% del mercado en los últimos años, situación completamente opuesta a la presentada en Medellín, donde esta industria registró crecimientos de 37.3% (Ver la Nota Editorial “Sector Automotor en Bogotá” en el Observatorio Económico).

Igualmente la industria básica de ‘hierro, acero y elaborados de metal´ cayó 11%. Según el gremio, lo anterior se debe al importante aumento de las importaciones. Según cálculos de la SDDE, en los tres primeros meses del año las importaciones bogotanas de siderurgia aumentaron 2% y las de me-tales 9%, provenientes principalmente de China y desplazando la industria nacional. Adicionalmente algunos proyectos como el de modernización de la refinería de Barranca de Ecopetrol se han demora-do en iniciar, lo cual también ha afectado al sector. En general se observa una causa común en el deterioro del comportamiento de la industria y es la creciente llegada de productos de otros países, a muy bajos precios que ha desplazado la industria local.

Aquellos sectores que no dejaron que la caída fuera mayor, son los que precisamente tienen menor contribución en la variación total. Estos sectores son ‘elaboración de productos lácteos’ (21,3%), ‘confitería, café, chocolate y otros productos alimenticios’ (10,2%), ‘fabricación de maquinaria y equipo’ (5,4%), ‘elaboración de bebidas no alcohólicas y producción de aguas minerales (3,6%) y ‘transformación de carnes, aceites y grasas, frutas y verduras’ (0,6%).  Las ventas por su parte, presentan una situación bastante similar a la dinámica de la industria, también como reflejo de la contracción de la demanda interna.

 

Cae el empleo y comienza a afectar su calidad

 

Es de esperar que, como consecuencia de la caída en la producción, se presenten también disminuciones en el empleo industrial. Al cierre del primer trimestre, el personal ocupado por este sector en Bogotá registró una caída de 1.5% respecto al mismo período del año anterior. Esta cifra es menor a la registrada por el país (-1.8%), sin embargo desde 2011 no se habían registrado prime-ros trimestres que presentaran disminuciones en la contratación de personal.

Por regiones, la única región cuyos ocupados del sector industria crecieron fue Barranquilla (2.6%). Los Santanderes decrecieron marginal-mente (-0,7%) y el Eje Cafetero por su parte fue la región con resultados más críticos (-5%). La caída del nivel de empleo es bastante menor a la registrada en la producción en todos los casos, ya que se mantiene el rezago en la respuesta del empleo frente al comportamiento de la producción.

La naturaleza del empleo industrial para Bogotá arroja que los empleados temporales (–1.8%) cayeron más que los permanentes (–1.3%). Esta es un situación típica en cualquier sector, una vez se comienzan a registrar resultados negativos en el nivel de producción. La constante caída en el nivel de la producción comienza a perjudicar otras áreas de las empresas del sector industrial. Al analizar el comportamiento del empleo en producción y el de administración y ventas, se observa que la contratación para los primeros disminuyó 1.7%, mientras que para los últimos cayó 1.1%.

Finalmente, es importante anotar que, mientras que la Muestra Trimestral Manufacturera Regional arroja una tendencia decreciente en el empleo, en la Gran Encuesta Integrada de Hogares muestra completamente lo opuesto. La razón es que a diferencia de la MTMR, la GEIH no deja de lado a las pequeñas empresas, lo que lleva a pensar que son éstas las que, además de estar creando empleo, contrarrestan la caídas del mismo en las medianas y pequeñas empresas.

 

Las expectativas nacionales de mejora son bajas

Según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta de la Andi, los indicadores de expectativas sugieren pesimismo entre los empresarios, lo que consolida la tendencia decreciente que se ha venido presentando desde finales de 2011 y en la que se reconoce que el principal problema de los industriales es la falta de demanda. Por otra parte, se-gún la Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo, el promedio en el primer trimestre del Índice de Confianza Industrial mostró una disminución de –2.38%, situación que se debe principalmente al componente de ‘volumen actual de pedidos’.

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No olvide: 

En Colombia, todas las regiones cayeron. Bogotá fue la única con caídas progresivas de 4 trimestres consecutivos, alcanzando un promedio de –3.4%. Los sectores que presentaron aumentos en su producción fueron ‘elaboración de productos lácteos’ (21.3%), ‘confitería, café, chocolate y otros productos alimenticios’ (10.2%), ‘fabricación de maquinaria y equipo’ (5.4%), y ‘elaboración de bebidas no alcohólicas y producción de aguas minerales’ (3.6%). Los sectores que presentaron mayor disminución en el número de ocupados fue-ron ‘vehículos automotores’ (-17.4%); ‘prendas de vestir’ (-8.8%) y ‘edición e impresión’ (-8.6%).

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