2.4%, inflación en Bogotá en 2013. Vivienda y alimentos, los de mayor alza

Autor: 
Deison Dimas

En 2013, el gasto en Acueducto, alcantarillado y aseo en Bogotá varió -3.2%, mejorando el registro respecto a 2012 donde este rubro presentó variaciones de 1.2%. Desde agosto, la tarifa de aseo disminuyó 23.9%.

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Foto:OdeBogotá

La inflación de 2013 se explica por un mayor gasto en vivienda y alimentos

 La inflación de 2013 para la ciudad de Bogotá fue de 2.4%, el mismo registro presentado en 2012. De igual forma, este índice resultó superior al registrado a nivel nacional durante el año (1.9%), ubicando a la ciudad, junto con Riohacha y San Andrés, como las de mayor costo de vida durante 2013.

Durante el año que recién culmina, el comportamiento de la inflación en el Distrito se caracterizó por un ajuste positivo en el precio de vivienda (3.1%) y alimentos (2%), grupos que más contribuyeron al índice de precios.

En el grupo vivienda, la principal variación positiva de precios se registró en lo que se considera gastos de ocupación (4.1%), el cual contribuyó en mayor proporción al resultado en este grupo. En consecuencia, a nivel de gasto, los arrendamientos – efectivo e imputado– variaron 4.1 y 3.9%, respectivamente.

Por el contrario, aunque en la Nación los arrendamientos también incidieron en el índice de precios, variaron en menor proporción (efectivo 3.6% e imputado 3.5%), lo que refleja las marcadas diferencias entre el costo de vida de Bogotá y las otras ciudades del país.

En lo relativo a los servicios públicos, el subgrupo gas y servicios públicos presentó un ajuste positivo de 1.3% en el año. Según gasto básico, la energía eléctrica varió 5.3% durante 2013, mientras que el servicio de acueducto, alcantarillado y aseo mostró una disminución tarifaria anual de 3.2%, en respuesta a la rebaja de 23.9% del servicio de aseo que operó para el bimestre agosto-septiembre.

En el grupo de alimentos se presentó una fluctuación de 2%, en función de los ajustes positivos que se dieron en las comidas fuera del hogar, donde los almuerzos, principal gasto en orden de importancia, aumentaron 4% en el año. Como contraste, en el país el precio del almuerzo varió 3.6% y tuvo una menor incidencia en el indicador de precios final. Con ello se evidenció la importancia comparativa de comer en restaurantes en una ciudad como Bogotá, respecto a otras ciudades del país.

En cuanto a las frutas, estas variaron 10%, mientras los tubérculos y plátanos lo hicieron de forma negativa (-6.4%).

Los mayores incrementos durante 2013 fueron el tomate de árbol, debido a la baja oferta proveniente de San Bernardo, Fusagasugá y Tocaima, en Cundinamarca. En este mismo sentido, los aumentos de precios de la piña que proviene de Lebrija y Girón, Santander; la Maracuyá de Suaza, Garzón y Guadalupe, Huila; el lulo proveniente de Pitalito y Garzón, Huila, así como de Fusagasugá, Cundinamarca; y la Papaya Maradol del Valle del Cauca, también incidieron en la dinámica positiva de los precios de frutas frescas consumo en la ciudad.

En hortalizas y legumbres, la variación anual de 5.1% derivó de la baja oferta en un grupo de legumbres y hortalizas frescas, tales como la habichuela proveniente del Valle y los Santanderes; la cebolla cabezona blanca de la sabana de Bogotá; y la lechuga batavia de Facatativá, Cajicá y Mosquera. Debido a esta coyuntura, el gasto básico en otras legumbres y hortalizas frescas fluctuó anualmente en 41%, diferente al país, donde estas presentaron una variación de 29.3%.

Por el lado de los tubérculos y plátanos, a pesar de las coyunturas de paros agrarios vividas en el país, y en especial en el altiplano cundiboyacense, durante 2013 se presentaron variaciones negativas en tubérculos como la papa (-8.9%) y la yuca (-14.8%).

En el grupo educación, los precios durante 2013 variaron 4.97%, siendo el tercer grupo en importancia que incidió al índice de inflación del Distrito. El subgrupo instrucción y enseñanza presentó las mayores variaciones (5.6%),. Dentro de este, la mayor incidencia se percibió en el incremento de la pensión de la educación básica (6.3%) y la matrícula de educación superior, la cual tuvo un ajuste de precios de 5.2%.

Contrario a lo sucedido con los anteriores grupos en mención, vestuario (variación anual 1.2%) y otros gastos (variación anual 0.6%) fueron los que menos contribuyeron a la inflación del Distrito. En cuanto al gasto básico, el calzado presentó variaciones de 1.7% dentro del grupo de vestuario, la mayor participación relativa.

En diciembre de 2012 aumentaron precios en alimentos, vivienda y diversión

El Distrito Capital en el mes de diciembre registró una inflación de 0.29%, cifra superior a la registrada en el mismo mes del año anterior (-0.04%). Los grupos de gasto que contribuyeron a la variación positiva de precios en la capital fueron, alimentos (0.4%), vivienda (0.3%), diversión (1.6%) y transporte (0.3%).

El ajuste positivo en los precios del grupo alimentos tuvo la principal participación al resultado final de la inflación del Distrito. De hecho, este comportamiento correspondió a las alzas registradas en las legumbres y hortalizas, cuya variación mensual fue de 5.6%, destacándose las alzas en las cotizaciones de lentejas y garbanzos.

En el grupo vivienda la variación de precios en diciembre se ubicó en 0.3%, siendo el segundo grupo de importancia relativa para la ciudad en el mes. La variación de 1.96% de la energía eléctrica y de los arrendamientos (imputado 0.2%) incidieron en mayor proporción al aumento del índice de precios del grupo vivienda.

 

En el mes de diciembre también se presentó una variación de 1.57% en el grupo diversión, influenciada por la variación positiva de los precios en los servicios para la distracción y el esparcimiento de 2.7%, en especial el turismo, los servicios culturales y otros servicios de diversión.

El alza en el precio de los arrendamientos impacta más a los ciudadanos de menores ingresos

La inflación de 2013 para los bogotanos de menores ingresos correspondió a 2%. Como punto de comparación, el costo de vida para los ciudadanos de menores ingresos presentó una dinámica similar respecto al año anterior, teniendo en cuenta que en 2012 la variación fue también de 2%. En esta población, la variación en el grupo vivienda fue 3.2%, debido al alza en los arrendamientos.

Por su parte, para los ciudadanos de mayores ingresos la inflación de enero a diciembre de 2013 fue en promedio de 3.1%, superior a la del año 2012 (2.5%).

Para este segmento poblacional, el grupo alimentos fue el que más contribuyó al incremento del índice de precios. Este grupo presentó una variación total de 4.40%, debido a las variaciones positivas en las comidas fuera del hogar (5.1%).

A modo de conclusión, mientras a los bogotanos de menores ingresos les afectó más el alza en arrendamientos durante 2013, los estratos altos ven disminuido su ingreso en función de las fluctuaciones positivas en el precio de los almuerzos.

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No olvide: 

En orden de importancia el almuerzo (4%), las legumbres frescas (41%) y las frutas frescas (13%), fueron los principales gastos en alimentos que presentaron variaciones positivas.  La importancia comparativa de comer en restaurantes, hace que las variaciones en este grupo de gasto repercuten más en el caso de Bogotá, que en otras ciudades del país.  En 2013, el grupo otros gastos (0.65%) fue el que menos incidió en el resultado final del índice de inflación en Bogotá. La disminución se presentó en los gastos acaecidos en productos de cuidado del cabello (-2.6%), higiene corporal (-1.1%), higiene oral (-2.3%) y cerveza (-1.3%).

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