Hotelería y turismo: un sector en expansión

Autor: 
Nohora Margarita Sánchez Rivera

Para algunas personas es imperceptible el vínculo existente entre el desarrollo económico de una ciudad y la infraestructura hotelera que la misma posee. En Bogotá, esta relación comporta fuertes nexos. La infraestructura hotelera de la capital se diseñó y desarrolló para satisfacer las necesidades logísticas de las personas que viajan a esta ciudad, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con el objeto de efectuar negocios, trámites, visitar familiares o sencillamente conocer la capital. El número de turistas nacionales y extranjeros que visitan la capital ha crecido en los últimos años, reflejo de la buena imagen de seguridad que la ciudad tiene en el ámbito internacional, mostrándose cada vez más atractiva como centro de negocios. Dicha situación, que sin duda se expresa en el desarrollo inmobiliario y logístico de este sector, se manifiesta a través de crecientes flujos de turistas, tanto domésticos como extranjeros y en mayores niveles de inversión al interior de la actividad turística y hotelera. Los factores mencionados, entre otros, confluyen generando condiciones de competitividad para el sector, no obstante, como se mencionará más adelante, cobra especial importancia para los empresarios del sector, mejorar la calidad del servicio y para ello, se avanzan en la generación de normativas técnicas de aplicación en el sector.

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Foto:OdeBogotá

En este documento se pudo evidenciar el auge del sector hotelero en la ciudad a partir de las cifras de construcción, pues en los últimos cinco años se culminaron 480 mil m2 destinados a hoteles, es decir, cuatro veces lo construido en el quinquenio anterior. Igualmente, la disponibilidad de camas en Bogotá creció de manera importante entre 2011 y 2013 (37,3%). Esta dinámica ha estado ligada a la gran afluencia de viajeros extranjeros. Específicamente, en el caso de la aglomeración económica del sector de Quinta Paredes y a partir del censo efectuado a las unidades productivas hoteleras allí ubicadas, permitió establecer que entre ellas existe poca cooperación, y antes bien compiten por la misma demanda, lo que las hace desconfiar entre ellas y entorpece las posibilidades de construir capital social y generar economías de escala.

La presente nota editorial se presenta en primera instancia el contexto global y las condiciones que hacen de Bogotá una ciudad atractiva para el turismo vacacional y de negocios. En seguida se analizan las cifras relacionadas con la dinámica hotelera en la ciudad. Posteriormente, se describe la aglomeración hotelera de la zona de Quinta Paredes, lo mismo que los principales resultados obtenidos a partir del censo realizado por la Secretaría de Desarrollo Económico en 2013. Finalmente se presentan algunas conclusiones.

Bogotá entre las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina

De acuerdo con la clasificación que efectúa anualmente la revista América Economía Intelligence, Bogotá se posiciona en 2014, en el top 10 de las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, situación que indica, per ce, el elevado número de visitas que la capital del país puede estar recibiendo anualmente para tal efecto. Entre los años 2013 y 2014 escaló dos posiciones ubicándose actualmente en el sexto puesto entre cincuenta ciudades analizadas. Lo anterior le significa mucho a la ciudad en términos de favorabilidad y representatividad internacional, pero también se convierte en una exigencia.

Las variables que explican en mayor proporción los resultados del ranking son el crecimiento del PIB y la menor tasa de desempleo. Respecto a la primera, vale la pena resaltar que hasta el tercer trimestre de 2014, el crecimiento de la economía colombiana se situó en 4,2%, principalmente asociado al sector de la construcción, mientras que el subsector de hoteles, restaurantes, bares y similares, se incrementó 3,3% con relación al mismo periodo de 2013.

En ese contexto, el gremio apuesta por el continuo incremento de la demanda turística y de alojamiento, respecto a lo cual, continuará efectuando importantes inversiones en Bogotá, máxime, cuando la expectativa del sector, es que el número de visitantes extranjeros, en especial turistas de negocios continúen en aumento.

De hecho, las inversiones realizadas los últimos años en infraestructura y la configuración de redes de servicios asociados al sector hotelero, no han pasado desapercibidas, por el contrario, se constituyen en altos puntos de referencia para Colombia y el Continente.

A la fecha, Bogotá es sede de importantes cadenas hoteleras del mundo, entre ellas Hyatt, Hilton, Marriot, Nh Hotels, Radisson y Starwood Hotels & Resort, la mayoría de ellas adelantan importantes proyectos inmobiliarios en ciudades capitales del país. De hecho, Starwood Hotels & Resort acaba de inaugurar en diciembre pasado, una nueva sede en Bogotá, situación bastante diciente y a la vez reflejo de la proyección internacional que los empresarios de este sector vislumbran para Bogotá como epicentro turístico y de negocios. Es importante resaltar adicionalmente, el desarrollo del proyecto BD Bacatá, centro empresarial y de negocios que también ofrece servicios de alojamiento.

Dinámica del sector hotelero en Bogotá

A manera de ejemplo cabe destacar que durante los años 2013 y 2014, se marcó un hito en el sector inmobiliario de la capital, con la construcción y entrega de amplias áreas con destino a la industria hotelera. Sólo en 2014, el área de construcción culminada con destino a hoteles ascendió a 130 mil m2 en Bogotá, mientras que en 2013 se había culminado otra cifra similar (125 mil m2).

Se calcula, a partir de la información publicada por el Dane en el Censo de Edificaciones, que en la década pasada (2000-2010), el promedio anual del área construida para edificaciones hoteleras en Bogotá fue 30 mil m2, cifra ampliamente superada en lo corrido de la década actual. En efecto, en los últimos cinco años se han culminado cerca de 480 mil m2 destinados a hoteles, es decir, cuatro veces lo construido en el quinquenio precedente (2005-2009), cuando se concluyeron 127 mil m2.

Actualmente, Bogotá representa 41,8% del área total culminada en Colombia con destino al sector hotelero, porcentaje que en la década anterior alcanzó a constituir cerca de 38%. Lo anterior denota, que si bien, esta actividad continúa expandiéndose en el país, lo hace en mayor proporción en Bogotá.

Los esfuerzos por generar el Inventario de la oferta de alojamiento en Bogotá, por parte del Instituto Distrital de Turismo –IDT1-, permitieron establecer que en la ciudad, este sector es uno de los más activos. Mientras que en 2009 la ciudad contaba con 319 hoteles, hostales y apartahoteles (sin incluir viviendas turísticas2, moteles, residencias, alojamiento por horas), para 2013 esta oferta ascendió a 431, es decir, se incrementó 35%. Los censos bianuales realizados por IDT también permitieron identificar, en forma individual, que son los Hostales el tipo de establecimiento de alojamiento que en mayor proporción aumenta. Entre 2009 y 2013 creció 165%.

El proceso de zonificación por localidades de la información recabada en los censos, facilitó a IDT identificar los sectores de la ciudad en los que se concentra en mayor proporción el número de hoteles y al mismo tiempo, identificar aquellas en las que creció a mayor ritmo la oferta entre ambos años. Así, se destacó Teusaquillo como la localidad que concentra 28% de la oferta de hoteles en la ciudad. Al interior de ésta, la oferta aumentó 54% entre 2009 y 2013.

Por su parte, los hostales se concentran en la localidad de La Candelaria (48%), en tanto que los apartahoteles tienen mayor presencia en la localidad de Chapinero (47%).

En 2013, Bogotá ofreció al turista un total de 17.030 habitaciones, esto es, 16,8% más que en 2011 y 39% más respecto a la oferta existente en 2009, cuando el stock se situó en 12.304 de acuerdo con los censos de IDT. Hoy en día, cuatro de cada cinco habitaciones disponibles para uso pertenecen a hoteles (86,2%), cifra que corrobora la preponderancia de este tipo de establecimientos en la ciudad.

Resulta interesante el incremento en el número de habitaciones pertenecientes a hostales en Bogotá. Solamente entre los años 2011 y 2013 la oferta aumentó 60%, dinámica asociada sin duda, al auge del denominado ‘turismo mochilero’ y que bien puede interpretarse, como la materialización de la respuesta del sector hotelero y turístico de la capital, a las necesidades y gustos manifestados por ese tipo de turista.

Este segmento se constituye desde el punto de vista del empresario, en un nicho atractivo para la inversión, en tanto que al turista la representa menores costos de alojamiento. Por lo mismo, los empresarios del sector, en coordinación con Cotelco, el Viceministerio de Turismo e ICONTEC, se propusieron incrementar el nivel de competitividad del sector, siendo uno de los mecanismos, mejorar la calidad del servicio que se provee a través del componente que infraestructura se encuentra representado por los hostales. Así, se espera garantizar a los turistas, que dispondrán del servicio de alojamiento en óptimas condiciones, y para ello, avanzan en la generación de la Norma Técnica Sectorial de Hostales, próximo a publicarse, previa consulta pública que concluye el 30 de abril del año en curso. Dicha norma, contendrá los acuerdos que sobre los requisitos de planta y servicios aplique a los hostales.

El número de habitaciones promedio por alojamiento también creció en los últimos dos años. Pasó de 35 habitaciones a 39,5 en 2013. De acuerdo con el tipo de alojamiento, el promedio es más alto en los Hoteles (45,5 habitaciones) y menor en los hostales (11,9 habitaciones), situación que se asocia al tipo de habitaciones que caracteriza a los hostales, y la facilidad con que cuentan los viajeros en estos sitios, para alquilar camas en lugar de habitaciones independientes.

De igual forma, el número de camas disponibles en la ciudad registró un importante aumento en los últimos años. Entre 2011 y 2013 se incrementó la oferta 37,3% de acuerdo con los registros de IDT, contabilizándose un total de 27.236, principalmente ubicadas en hoteles (84,2%). Se calcula que en promedio existen 1,6 camas por habitación disponible en la ciudad.

Una parte del mercado de alojamiento es demandado por turistas extranjeros no residentes en el país, siendo su complemento, la demanda manifestada por los colombianos o extranjeros residentes en el territorio nacional.

En 2014, Migración Colombia registró el ingreso al país de cerca de dos millones de personas extranjeras no residentes, principalmente por motivo turismo (66%), seguido de negocios (19%), trabajo (4%) y educación (2,6%). Para el cierre de 2014, un poco más de la mitad de los visitantes extranjeros que recibió Colombia, registraron como ciudad de destino a Bogotá (52,1%). Lo anterior, es reflejo de la buena imagen de seguridad que la ciudad tiene en el ámbito internacional, cada vez más atractiva como centro de negocios, situación que sin duda se expresa en crecientes flujos de turistas, tanto domésticos como extranjeros.

Por su parte, la Muestra Mensual de Hoteles – MMH- que publica el Dane, señala, que en 2014, los principales motivos de viaje expresados por los huéspedes que se alojaron en Colombia y que no residen en el país fueron: Negocios con una participación de 53,8%, seguido por Ocio (32,3%) y Convenciones 7,3%. Teniendo en cuenta la información de ANATO y de la MMH, se puede colegir que la mayor parte de los viajeros que viajaron motivados por turismo, no se alojan en hoteles. Ellos, utilizan principalmente casas de familiares y/o amigos como lugar de alojamiento.

Adicionalmente, la MMH señala que en Colombia, la principal motivación de viaje para los turistas alojados en hoteles, que además residen en el país, fue el Ocio (46,2%), que en el caso de los turistas extranjeros, se constituye en la segunda principal razón o motivación del viaje (32,3%), como se aprecia en la gráfica 1. En Bogotá, los tipos de turismo más comunes son el vacacional y el de negocios, según lo refleja la encuesta de viajeros que realiza el Instituto Distrital de Turismo - IDT-.

A pesar del incremento en el flujo de viajeros extranjeros, la Cepal señala que el impacto que genera el turismo receptor3 sobre el PIB en Colombia es muy bajo. A partir de la metodología por ellos establecida, identifican en forma adicional, que existe un gran potencial para incrementar el peso del consumo turístico receptivo en la economía. Para 2013, este índice se calculó en 1,3, logrando superar en 4 puntos porcentuales el índice calculado para América Latina (0,9).

De acuerdo con la Asociación hotelera y turística de Colombia, Cotelco, la utilización de la capacidad instalada muestra una tendencia positiva en Colombia. Entre 2009 y 2014 el índice de ocupación aumentó 2,6 puntos situándose en 53,4, paralelo al incremento de la oferta de habitaciones y camas, y al aumento en el flujo de visitantes extranjeros o nacionales no residentes en Colombia. En su conjunto, las estadísticas señalan que éste, es un sector en expansión.

En Bogotá, la situación es particular. Aunque históricamente registra mayores niveles de ocupación que el promedio del país, en los últimos dos años no muestra cambios importantes, sin lograr recuperar los niveles de ocupación obtenidos en 2010 y 2011. No obstante, al traer a colación el fuerte desarrollo inmobiliario y el dinámico comportamiento de los visitantes que arriban a la capital, es claro, que además de consolidarse el sector hotelero y turístico en la capital, es objeto de fuertes cambios, no solo en infraestructura, también en imagen y diversificación de servicios.

Aglomeración de hoteles en Quinta Paredes

Varios sectores de Bogotá han resultado estratégicos para el desarrollo y consolidación de la actividad hotelera, entre ellos, el reconocido sector de Quinta Paredes. Su proximidad con importantes entidades públicas, del orden nacional y distrital, así como la presencia de la representación diplomática del gobierno de Estados Unidos y el Centro Internacional de Ferias y Exposiciones –Corferias-, condicionó su gestación y el aumento de la población flotante foránea que acude al sector, presionó el crecimiento de la oferta de una gran gama de servicios, como son el gastronómico, de transporte, comercial y la plataforma empresarial hotelera que, hoy por hoy, distingue a Quinta Paredes, como eje estratégico para el desarrollo de condiciones que promueven la competitividad de Bogotá.

Este sector goza, por lo demás, de una ubicación estratégica en la capital, razones todas estas que influyen en el proceso de modernización urbanística y logística que experimentan a su interior no solo Quinta Paredes, también el área que le circunda.

La plataforma empresarial hotelera presente en Quinta Paredes acoge un importante porcentaje de visitantes, para quienes los trámites de documentación y los negocios se constituyen en la principal razón de visita a la capital. En este sentido, el sector se reconfigura constantemente con el objeto de proveer a los usuarios un ambiente operativo de calidad, al tiempo que procura excelentes condiciones para la realización de eventos a la medida de las necesidades.

La oferta hotelera zonal comporta, además del alojamiento, la provisión de otros servicios como son alimentación, estética, servicio de internet / WiFi, parqueadero y lavandería. En este sentido, el sector hotelero se constituye en un gran oferente de servicios logísticos, factor de alta incidencia en la concreción y desarrollo de procesos de negociación, por tanto, es sujeto de exigencias cada vez más altas en los tópicos que abarca. En consecuencia, la gestión de alojamiento se ha estructurado en torno a las necesidades del cliente y es por ello, que Quinta Paredes se reconoce hoy en día, como un importante centro empresarial, con amplia infraestructura dotacional y de servicios.
Esta zona de concentración hotelera, primordialmente, captó la atención de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico -SDDE- por los encadenamientos y repercusiones económicas que presupone su dinámica en la economía de la ciudad.

En el Cuaderno de Desarrollo Económico n° 9, titulado “Economías de aglomeración, una explicación a la distribución espacial de Bogotá” (Bateman et. al., 2011), que publicó el Observatorio de Desarrollo Económico, se desarrollaron varias reflexiones sobre el tema. El documento señala en uno de sus apartes, que “al analizar la experiencia internacional se puede observar que los procesos de aglomeración son un gran motor de crecimiento económico, toda vez que, por un lado, se aprovechan las economías de escala, la difusión de conocimiento y tecnología, y, por otro, se logra mayor información en los mercados laborales y de insumos”.

“En lo que a Bogotá se refiere, el análisis realizado por la SDDE plantea que Bogotá constituye un ejemplo de localización en el que las fuerzas centrípetas, que favorecen los procesos de concentración económica y poblacional, superan a las centrífugas. Las primeras presentan ventajas en la producción derivada de la proximidad espacial de compradores y vendedores, la eficiencia lograda por las economías de escala y el ambiente propicio para la difusión de tecnologías. En cuanto las segundas, ocasionan costos relacionados con el suelo, contaminación, congestión vehicular, mayores precios asociados a una mayor demanda, índices de criminalidad, entre otros”4.

Así mimo, Bateman señaló que en su mayoría, las unidades productivas que operan al interior de una aglomeración, consiguen beneficiarse por la dinámica que se gesta al interior de la misma. En consecuencia, las aglomeraciones favorecen la maduración de las unidades productivas por facilitar el surgimiento de ventajas competitivas y el desarrollo de otros factores que les impactará positivamente. Bateman mencionó entre esos factores, el aprendizaje colectivo y la abundancia de clientes. Quinta Paredes es un ejemplo de esto.

El Centro de Investigaciones para el Desarrollo – CID– de la Universidad Nacional de Colombia, contratado por la Secretaría de Desarrollo Económico, elaboró en 2011, la identificación y caracterización de las concentraciones productivas en la ciudad. Resultado de ese estudio, se estableció que en Bogotá existen diferentes tipos de aglomeraciones, todas ellas susceptibles de tipificación. Una de estas aglomeraciones es la de hoteles ubicada en el Barrio Quinta Paredes, de la localidad de Teusaquillo, al interior de la cual, la Secretaría de Desarrolló realizó, a través de Datexco, el censo de unidades productivas durante el primer semestre de 2013.

Geográficamente, el polígono denominado ‘Quinta Paredes’ limita al oriente con Avenida Pedro León Trabuchy o carrera 40 y el Centro Internacional de Ferias y Exposiciones –Corferias. Al norte, limita con el Barrio el Recuerdo y la Avenida Calle Jorge Eliecer Gaitán, también denominada calle 26, hasta su intersección con la carrera 45, ubicándose sobre el costado occidental la Embajada de los Estados Unidos, y prolongándose hacia el sur hasta la intersección con la Avenida la Esperanza. El contorno del polígono sigue por la calle 17 bis hasta el cruce de la carrera 30. Al occidente, limita con la Avenida Ciudad de Quito, y al sur con las calle cuarta A y la diagonal sexta, donde cierra el límite a la altura del barrio Santa Bárbara, tal y como se detalla en el Mapa 1.

Resultados del Censo de Quinta Paredes

De acuerdo con el censo de unidades productivas, en la zona existen 37 unidades productivas dedicadas principalmente a la prestación del servicio de alojamiento, de las cuales 70% son propios y el restante 30% se encuentra en arriendo o subarriendo. Además pudo establecerse, que solamente el 50% de ellos pertenece a alguna asociación que dirija sus actividades al sector turístico y hotelero.

En esta zona de aglomeración, los hoteles atendieron en conjunto 6.140 huéspedes en promedio al mes. Lo anterior les significó la ocupación de 2.840 camas en promedio al mes. De acuerdo a la información de IDT, se calcula que en Bogotá el promedio de camas por hotel es 71, cifra superada por los resultados obtenidos en Quinta Paredes, donde este promedio asciende a 76. Las tarifas promedio del sector por habitación, se mueven entre $102 mil pesos y $179 mil pesos.

En su totalidad, estos hoteles ofrecen servicio de conexión a internet. Tan solo 90% de estos ofrece servicio de alimentación, 70% servicio de transporte y 50% lavandería.

De las unidades censadas, 60% no señala tener disposición para comprar o adquirir insumos, maquinaria o equipo, conjuntamente con otros hoteles ubicados en la zona, pero en su totalidad, desean continuar en este sector de la ciudad, por tanto no contemplan mudarse.

Es evidente entonces que las empresas no cooperan entre ellas, y antes bien compiten por la misma demanda, lo que las hace desconfiar entre ellas y entorpece las posibilidades de construir capital social y generar economías de escala. La percepción que tienen es que los costos de perder parte de la demanda ante un competidor que produce y oferta bienes similares en la misma área geográfica, para atender la misma demanda, superan los beneficios de colaboración y cooperación entre los diversos ofertantes en la misma concentración.

En cuanto a los aspectos relacionados con la localización del establecimiento, se observa que los tres factores más favorables para los hoteles censados son las buenas vías de acceso, reconocimiento de la zona y concentración de clientes.

En relación con los aspectos negativos de la localización en la zona, la competencia, los altos costos de los servicios públicos y los costos de arrendamiento fueron mencionados como los principales.

En el censo también se indagó por las necesidades y problemas, así como por las expectativas y retos del empresariado de Quinta Paredes.

En relación con las necesidades o problemas del sector, se observa que 50% de los empresarios manifiesta preocupación por lo que consideran “exceso de competencia”. Esta situación obedece, fundamentalmente, a la percepción que tienen los empresarios en el sentido de que los costos de perder parte de la demanda ante los competidores que ofertan bienes traídos de otra ciudad o del exterior, al interior de esta área geográfica, superan los beneficios que eventualmente ofrece la existencia de una amplia oferta en un sitio concentrado.

De otro lado, la dificultad para cumplir estándares de calidad, así como el precio y las características de los insumos a los que acceden, son preocupaciones que se evidencian en la zona.

Por otra parte, los empresarios de la zona manifestaron los aspectos en los cuales les gustaría profundizar sus conocimientos para mejorar el funcionamiento de su empresa. Dentro de los aspectos relevantes se destacan aspectos legales y tributarios; medios de innovación y mejora de su producto; estructura contable y financiera; y alternativas de negocios nacionales.

De lo anterior se colige, que si bien se registra una buena una interacción entre demanda y oferta de servicios de alojamiento en Quinta Paredes, desde la perspectiva del número de camas disponibles y el porcentaje de ocupación de las mismas, existen factores económicos, característicos de la zona, que limitan el margen de acción de estos hoteles, por ejemplo el costo del arrendamiento y el costo de las servicios públicos. En otras palabras, a pesar que los hoteles ubicados en este sector atienden un porcentaje importante del total de visitantes que ingresa a Bogotá, su tasa de ocupación podría ser mayor, sin embargo, al trasferir los costos de operación sobre las tarifas por habitación, pierden competitividad, dado que la tarifa, es uno de los aspectos que considera el visitante a la hora de tomar decisiones de gastos por alojamiento, además de la localización del hotel.

Conclusiones y recomendaciones

- La dinámica económica y comercial de Bogotá se constituye en un buen referente para importantes inversionistas, en especial para empresas que ofrecen servicios de hotelería y turismo, y que encuentran en la capital del país, la oportunidad de desarrollar la industria turística y de negocios.

- La última década, las condiciones de seguridad en Colombia mejoraron, revirtiendo entre otros, en una imagen más positiva del país en el exterior, mayor número de visitantes extranjeros y desarrollo de la infraestructura inmobiliaria con destino a hoteles.

- En los últimos cinco años hasta 2014, se han culminado en Bogotá cerca de 480 mil m2 destinados a hoteles, es decir, cuatro veces lo construido en el quinquenio precedente (2005-2009), cuando se concluyeron 127 mil m2.

- La mayor parte de los viajeros que arribaron a Bogotá motivados por turismo, no se alojan en hoteles, mientras que los visitantes no residentes en la ciudad que viajan por motivos de negocios, se alojan principalmente en hoteles.

- La disponibilidad de camas en Bogotá creció de manera importante entre 2011 y 2013. En este periodo aumentó 37,3% de acuerdo con los registros de IDT, contabilizándose a diciembre de 2013 un total de 27.236 unidades, principalmente ubicadas en hoteles (84,2%). Se calcula que en promedio existen 1,6 camas por habitación disponible en la Bogotá.

- El censo efectuado a las unidades productivas hoteleras ubicadas en la aglomeración económica del sector de Quinta Paredes, permitió establecer que entre ellas existe poca cooperación, y antes bien compiten por la misma demanda, lo que las hace desconfiar entre ellas y entorpece las posibilidades de construir capital social y generar economías de escala.

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