Nuevos mercados: alternativa ante incertidumbre comercial con los países vecinos

Autor: 
Jorge Armando Herrera Barrera

En 2014, la economía latinoamericana se vio afectada por la desaceleración de la demanda externa y el deterioro de los términos de intercambio. El crecimiento de la economía de los países suramericanos fue muy modesto, países como Venezuela, Argentina y Brasil registraron malos resultados. Así mismo, Ecuador, Chile y Perú presentaron un crecimiento menos boyante. Bajo este escenario la economía Colombiana se destaca con resultados satisfactorios, aunque con un saldo del comercio exterior en rojo, para 2014. Lo anterior, como resultado de la tímida recuperación de la economía global, el descenso de los precios de las materias primas a nivel mundial, sumados a los altos costos que asumen las empresas para producir en Colombia, han propiciado el lento avance del comercio colombiano. Las cifras del país evidencian el fuerte deterioro en la balanza comercial, a raíz de un mal año para las exportaciones. Estas cayeron principalmente por la disminución de los despachos de petróleo, golpeados por el factor precio, afectando también otras materias primas que exporta el país. En la ciudad de Bogotá, al igual que en Colombia, el saldo del comercio exterior se explica por el modesto desempeño de las exportaciones, mientras las importaciones registraron el crecimiento más alto en los últimos años, con tendencia al alza. En este contexto cobra especial relevancia conocer la dinámica de las exportaciones hacia los países vecinos, lo mismo que hacia aquellos destinos tradicionalmente importantes para los productos bogotanos y, naturalmente, hacia aquellos nuevos destinos que pudieran ser promisorios para el tejido exportador de la capital del país. La presente nota editorial del Observatorio de Desarrollo Económico analiza las principales características del comercio exterior en Bogotá, y dos de los países vecinos (Ecuador y Venezuela), brindando al lector información sobre el comportamiento histórico y la coyuntura actual de las exportaciones bogotanas con sus países vecinos.

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Foto:OdeBogotá

Entre los desafíos que tendrá que afrontar Bogotá en 2015, en materia de comercio exterior, están las restricciones de la economía de Ecuador, las decisiones políticas de Venezuela y los desacuerdos con Panamá. El crecimiento negativo de las exportaciones (-3,9%) en 2014, se debe en parte a las menores ventas bogotanas hacia sus 3 principales vecinos, que durante todo el año fueron bastantes recios con los productos colombianos.

La devaluación que se está presentando en el país, con un dólar por encima de los $2.400, y que en teoría debe favorecer a los exportadores, le está pasando cuenta de cobro al sector agropecuario, dado que hasta el 80% de las materias primas que se utilizan para la producción de alimentos son importadas. Por cuenta de la tasa de cambio y el precio internacional del petróleo se prevé unas menores compras del exterior para el año 2015.

Contexto general exportaciones Bogotanas

Colombia es un país más exportador que importador, contrario al caso de la ciudad de Bogotá. Resulta importante anotar que Bogotá es una ciudad netamente importadora, pues exporta fuera del país solo una pequeña parte de su producción. Lo anterior quiere decir que, en el grueso, la demanda de productos y servicios de la capital provienen del mercado interno, bien sea de la misma ciudad o de otras regiones del país, comportamiento diferente del conjunto de la economía colombiana.

Al igual que el país, Bogotá redujo sus exportaciones en 2014. Como se puede apreciar en el cuadro 1, las exportaciones de la ciudad de Bogotá se han venido reduciendo los últimos 3 años, presentado caídas en sus tasas de crecimiento, desde el año 2005 hasta el año 2011 se presentaron crecimientos positivos, excepto el año 2009, donde se presentó la crisis mundial.

Como se puede observar en el cuadro 2, para 2014 las exportaciones bogotanas vienen con tendencia a la baja en los últimos 3 años, registrando un valor en 2014 de 3.104 millones de dólares, registrando una caída de 3,9%. Las exportaciones con los países vecinos son cada vez menores, Venezuela pasó de 289 a 267 millones de dólares, entre 2013 y 2014 (-7,6%); Ecuador redujo sus ventas de 480 a 445 millones de dólares (-7,1%) y Panamá de 158 a 114 millones de dólares (-28,2%), entre los mismos años. Mientras en 2009 las exportaciones de Bogotá a los países vecinos (Venezuela y Ecuador) representaban el 41% del mercado, para 2014 lo hace con el 23%, es decir, redujo a casi la mitad la participación de las ventas externas. Las difíciles condiciones políticas de los países vecinos no permitirán que compren mayores productos locales.

Si bien, el total de la ciudad registró una caída en 2014 de 3,9%, Estados Unidos principal socio comercial reportó un aumento de 5,5% y la Unión Europea 6,5%. Estos resultados se reflejan en la mayor participación de Estados Unidos en las exportaciones de la ciudad, aumentando 6 puntos porcentuales entre 2012 y 2014, al pasar de 25% a 31%. Por su parte, la participación de la Unión Europea aumentó cerca de medio punto porcentual en los mismos años. Entre tanto, la participación del resto de destinos en el mundo registra una participación estable los últimos 3 años, en cerca del 34%.

Relaciones comerciales con Venezuela

En 2014 las exportaciones hacia nuestro país vecino se redujeron en 7,6%. Esto se explica en los constantes cierres fronterizos, menores niveles de demanda interna en Venezuela, demora en la entrega de divisas, las preferencias por comerciar con aliados políticos y la negación de certificados de no producción nacional, son las principales razones que explican esta caída en las exportaciones con Venezuela. La política de administración de dólares impide que los importadores venezolanos soliciten productos de Colombia; el gobierno venezolano prefiere comprar productos más caros por cuestiones políticas e ideológicas.

El mayor ritmo de crecimiento de las exportaciones a Venezuela se fortaleció durante los años 2007 y 2008 con ventas de 1.309 y 1.328 millones de dólares, respectivamente. Las exportaciones en el año 2008 eran 5 veces más que las registradas en el año 2014. Igualmente, entre 2012 y 2013 bajaron las ventas externas, pasando de 444 a 289 millones de dólares.

Durante muchos años, Venezuela fue nuestro principal socio comercial, tanto para Colombia como para Bogotá. La difícil situación de las relaciones entre los 2 países y la crisis económica del vecino país han golpeado fuertemente el comercio bilateral, situación que no se ve revertir en el corto plazo. Adicionalmente, Venezuela entró en recesión económica, lleva 3 trimestres consecutivos con crecimiento negativo, una inflación anualizada de 64%, escasez de productos básicos, y es catalogado como uno de los países más violentos del mundo. Esto lo convierte en el país con el peor desempeño económico de América, y las perspectivas no son nada buenas, teniendo en cuenta que el desplome del precio del petróleo agudizará esta crisis.

La escasez en Venezuela se presenta principalmente porque la producción nacional de bienes básicos no suple el consumo de la gente, es decir, que la demanda interna depende fundamentalmente de las importaciones, pues recordemos que Venezuela importa cerca del 50% de los alimentos que consume. Ahora bien, como las compañías no pueden comprar dólares, tampoco pueden importar. Otro efecto de la escasez es el acaparamiento de productos, la gente compra más de lo que necesita por miedo a que se agoten los productos.

Los principales sectores de la industria colombiana que se han visto afectado con las menores ventas hacia Venezuela son: Productos químicos, textiles y prendas de vestir, edición, alimentos y bebidas.

En 2014 las exportaciones de Colombia a Venezuela se ubicaron en 1.987 millones de dólares. Las exportaciones de Bogotá para el mismo año se ubicaron en 267 millones de dólares. Mientras las importaciones desde Venezuela a Colombia en 2014 fueron de 440 millones de dólares.

Comercio exterior con Ecuador

Ecuador es la octava economía latinoamericana, con un Producto Interno Bruto similar al de Bogotá. Al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, su economía sigue dependiendo de las exportaciones de materias primas, siendo el petróleo la principal fuente de riqueza del país. Esta economía depende, en gran medida, de sus recursos petroleros, que representan más de la mitad de sus exportaciones y aproximadamente dos tercios de los ingresos del sector público en años recientes. Ecuador ha concentrado sus esfuerzos en diversificar su matriz energética e incrementar la inversión pública en infraestructuras hidroeléctricas, carreteras, aeropuertos, hospitales, colegios, etc.

Las relaciones comerciales de Colombia y Ecuador están establecidas dentro del marco de la zona de libre comercio formada por los países miembros de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) —que incluye también a Perú y Bolivia—, cuyo objetivo es facilitar el comercio en esta región creando una zona especial, la cual entró a funcionar plenamente en 1993.

El comercio entre Colombia y Ecuador empezó a fortalecerse a partir del año 2000 con el dinamismo que tomaron los mercados como la industria automotriz, los medicamentos, los textiles, papel y cartón, cosméticos, jabones, entre otros. Entre los años 2001 y 2005 el comercio entre los dos países tuvo su mayor crecimiento y tras la crisis comercial de 2009 cayó a niveles del año 2006 con una recuperación evidente a partir de 2010.
De esta forma, el comercio entre los dos países ha mantenido una dinámica saludable a través de los años. Sin embargo, en 2008 estalló una crisis política, la más aguda entre las dos naciones, en la cual se rompieron las relaciones diplomáticas y que en un principio no pareció afectar el comercio bilateral. Sin embargo, con la crisis económica de 2009 que golpeó al mundo entero, Ecuador decidió aplicar una primera política de salvaguardia general, aduciendo problemas de balanza de pagos y acogiéndose a las normas de la OMC.

En el caso particular de Bogotá, en 2014, Ecuador representó el segundo destino para las exportaciones de la ciudad y participó con el 14,3% de las ventas externas totales de la capital. En años recientes Ecuador ha ganado participación como socio comercial, gracias al crecimiento de la demanda de productos colombianos y al deterioro de las compras desde Venezuela.

Las exportaciones bogotanas hacia Ecuador para los años 2012 y 2013 registraron tasas estables y con un buen comportamiento, situación que cambió en 2014. El crecimiento promedio de las ventas externas hacia el vecino país crecieron 7,2% en el periodo 2005-2014, destacándose el mayor crecimiento de los años 2008 y 2010.

Las menores ventas con Ecuador obedecen al incremento en las exigencias de normas técnicas que ha generado menos intercambios comerciales. Recordemos que Ecuador viene exigiendo nuevos requisitos que implementó desde diciembre del año 2013 con la resolución 116 de diciembre de 2013 para la entrada de productos extranjeros.

Preocupa mucho la reciente medida tomada por el gobierno ecuatoriano, la cual tomó por sorpresa a los empresarios, de imponer un arancel del 21% a las importaciones que ingresen a Ecuador, país que toma la decisión en respuesta al porcentaje de devaluación del peso colombiano, aduciendo condiciones de competitividad.

Los resultados de la caída de las exportaciones en 2014 en 7,1%, se debe en gran medida a los cambios en las normas técnicas, exigencia de nuevas certificaciones y barreras que se reflejan en las cifras, pues en los dos años anteriores Bogotá presentó crecimientos positivos en sus ventas hacía el vecino país.

Es importante mencionar que esta medida de salvaguardia ecuatoriana, aún no cuenta con la autorización de la Comunidad Andina de Naciones. Muchas empresas pequeñas y medianas exportan al vecino país, si ya las restricciones que se han venido tomando desde al año 2013 han afectado las ventas externas, con esta nueva medida lo harán mucho más afectando sectores tales como químicos, textiles, plásticos, industria automotriz, entre otros.

La industria automotriz se afectará doblemente: por un lado con este “nuevo arancel” y por otro lado por la gran reducción de los cupos de importación de vehículos y autopartes impuestos por este país. Ya en el 2012 se habían anticipado algunas medidas restrictivas, pues se disminuyó el cupo a la importación de vehículos, incluso desde países que pertenecen a la CAN (Comunidad Andina de Naciones), de la que hace parte Colombia.

El gobierno ecuatoriano quiere convertir su país en una potencia exportadora y para ello, está promulgando algunas leyes, entre ellas está la de buscar incentivos a la creación de industria por parte de nacionales y extranjeros; por ejemplo: pagar una renta más baja que en Colombia, (22% frente a 33%). Adicional a lo anterior, hay descuentos en materia de los parafiscales para las empresas nuevas que estén en los sectores priorizados por el gobierno. A lo anterior, se suma que el gobierno ecuatoriano está pidiendo por mes una exigencia de certificación nueva hasta incrementos en gravamen por la salida de divisas.

Un ejemplo de estas exigencias se presenta para la industria de alimentos. El gobierno exige en este sector un paquete con contenido de grasa, azúcar y sodio de cada producto, la forma de presentar ese paquete nutricional es única en el mundo, por lo que las empresas se ven obligadas a realizar procesos adicionales, lo cual le generan costos adicionales disminuyendo su rentabilidad.

Los empresarios bogotanos y colombianos, habían encontrado en Ecuador un mercado importante para sus productos, por lo que estas medidas no cayeron bien en los empresarios. Según el Ministerio de Industria y Comercio, actualmente 2.500 empresas colombianas, el 50 por ciento de ellas pequeñas y medianas, venden sus productos en Ecuador. De esas empresas la gran mayoría pertenecen a la ciudad de Bogotá.

En 2014 las exportaciones de Colombia a Ecuador ascendieron a 1.884 millones de dólares, de los cuales 445 tuvieron como origen Bogotá. Por su parte, las importaciones procedentes de Ecuador hacia Colombia en 2014 fueron de 918 millones de dólares, 244 de los cuales se registraron en Bogotá.

El mercado ecuatoriano es una gran plaza para los exportadores de la ciudad, porque es muy dinámico y diversificado, con buenas perspectivas para los productos no tradicionales.

En todo caso, resulta inquietante el efecto que estas medidas puedan generar en las exportaciones colombianas a Ecuador. Aunque existe una gran preocupación en todos los sectores afectados, la situación del sector aseo y cosméticos es especialmente alarmante, pues Ecuador es el mercado más importante para este tipo de productos. A 2013, este país importaba aproximadamente 240 millones de dólares de este sector, de los cuales Colombia vendía 140 millones, lo que los convierte en el segundo renglón en los envíos a dicho país. De esas ventas, 83% proviene de empresas bogotanas.

Esta nueva normativa puede tener un efecto especialmente negativo en las ventas de Bogotá al vecino país, pues los cosméticos y textiles, sectores más afectados por la medida, son los principales rubros de exportación de Bogotá a Ecuador. Actualmente las autoridades colombianas se encuentran negociando estas condiciones con las autoridades ecuatorianas, esperando que este tipo de medidas no afecten significativamente el comercio entre los dos países en el largo plazo. Adicionalmente, los efectos de la dolarización sobre le economía ecuatoriana han llevado a que la ausencia de dominio sobre la política monetaria sea contrarrestada con una fuerte política comercial, que busca garantizar el equilibrio de la balanza de pagos de este país. Por tal razón, se están haciendo múltiples ajustes que buscan disminuir las compras externas y las recientes medidas adoptadas son un buen ejemplo de ello.

Otros países del vecindario

El mal momento del comercio exterior con sus países vecinos, se debe a las diferentes trabas y barreras que se han interpuesto, la falta de una estrategia comercial clara del gobierno con sus aliados, las diferentes ideologías y estrategias políticas de los distintos gobiernos, entre otros aspectos.

Como si no fuera poco la crisis de tiempo atrás que se ha venido presentando con Venezuela, en lo que va del año 2015, se sumaron nuevos inconvenientes, dificultades y enigmas, Ecuador con la imposición de una salvaguardia de 21% a las importaciones colombianas y Panamá con las trabas y condiciones en los aranceles de textiles y zapatos.
De los cinco países que son vecinos de Colombia, tan solo Perú no presenta trabas con el comercio con Colombia. Con Brasil resulta tedioso hacer un intercambio comercial, ya sea importar o exportar, por las demoras en los procesos y los trámites lentos.

Gran parte del comercio que se perdió con Venezuela, se desplazó hacia Ecuador, pero con los últimos acontecimientos, los empresarios bogotanos se han visto obligados a buscar nuevos países de destino de sus exportaciones.

Las exportaciones hacía los países vecinos registraron una caída de 9% entre los años 2014 y 2013; lo cual refleja el pobre desempeño comercial con los países más cercanos, todos presentaron caídas significativas: Venezuela (-7,6%), Ecuador (-7,1%), Panamá (-28,2%), Perú (-2,1%) y Brasil (-1,1%).

Comercio exterior con el mercado europeo

Aunque las exportaciones a la unión europea tan solo participan con el 9,3% del total de las exportaciones bogotanas en 2014, es un mercado que se debe empezar a potencializar y estudiar; recordemos que el tratado de libre comercio entre Colombia y la unión europea se firmó el primero de agosto del año 2013, de acuerdo al decreto 1513 del 18 de julio de 2013, y la ciudad debe aprovechar estos acuerdos comerciales. El crecimiento con la unión europea se incrementó en 6,5% en 2014. Por países, las mayores ventas externas se presentaron en países bajos e Italia, con crecimientos de 29,4% y 29,6%.

Algunos comentarios finales: Balanza comercial y tasa de cambio

Bogotá es una ciudad principalmente importadora, lo que se refleja en el hecho de que 30 de cada 100 pesos que gastan los bogotanos corresponden a productos importados. En cambio, sus ventas externas representan una pequeña parte del total de su producción. Es por eso que su balanza siempre es deficitaria.

En 2014, el déficit comercial de Bogotá fue de 28.560 millones de dólares, mientras para el 2013 había sido de 25.188 millones de dólares, situación que se refleja en el déficit de comercio con sus principales socios comerciales: Estados Unidos (8.529 millones de dólares) y China (6.336 millones de dólares). En cambio, con los países vecinos es positiva, Ecuador, Venezuela y Panamá con 208, 200 y 99 millones de dólares respectivamente, y es por ello que la situación política comercial con estos países afecta tanto la economía bogotana.

Al presentarse una devaluación de la moneda local, los exportadores reciben más pesos por dólar, por lo cual normalmente un fenómeno de este tipo coincide con un crecimiento de las exportaciones. Igualmente, el encarecimiento del dólar genera un mayor costo de las importaciones. En este sentido se puede plantear que, además de los factores políticos y medidas proteccionistas, la devaluación del peso ha agudizado la situación del comercio exterior del país y la ciudad con los países vecinos.

Si bien hay productos que salen beneficiados por una tasa de cambio superior a las $2.400, como las flores y el café, hay otros grupos de productos que tendrán que recortar sus compras al exterior o incrementar sus precios en el mercado interno, como por ejemplo los sectores industriales que importan plástico para la fabricación de envases, las textileras importan los hilos para las confecciones, etc.

En los últimos 15 años, se ha registrado una tasa de cambio promedio de $2.180 por dólar, siendo los años 2003 y 2004 los de mayor valor del tipo de cambio. A comienzos de 2015 ya el dólar se ubicaba en $2.500, convirtiéndose en el mayor valor histórico de los últimos diez años. Hay cada vez más elementos que presionan el aumento en la cotización del dólar frente al peso colombiano, pero lo más relevante es el creciente desequilibrio en la cuenta corriente, por la caída en las exportaciones y en la inversión extranjera.

Conclusiones y perspectivas

El desempeño reciente de las exportaciones de Bogotá y de las exportaciones colombianas no resulta positivo. El país concentra sus ventas al exterior en unos pocos productos, particularmente minero-energéticos. Colombia ha sido un exportador de petróleo crudo, tiene un volumen de reservas que no superan el horizonte de los siete años, y con la actual caída de los precios del petróleo, igual situación está ocurriendo con el carbón, es donde el país deben abrirse a otras alternativas de mercados, y diversificar los productos de las exportaciones no tradicionales, si quiere lograr sostener e incrementar sus ventas al exterior.

Preocupa mucho las caídas de las ventas externas de Bogotá hacia los países vecinos, principalmente a Venezuela y Ecuador. Venezuela es una economía que en la actualidad enfrenta grandes dificultades como consecuencia de las políticas macroeconómicas implementadas en la última década. Estos problemas no parecen tener una solución próxima y generan un clima de incertidumbre en todos los sectores. Adicionalmente, existen consecuencias notorias del efecto cambiario sobre la economía de la frontera colombo-venezolana.

Colombia es el proveedor natural de Venezuela en productos de primera necesidad, pero mientras no haya un instrumento financiero que garantice el pago, nadie se atreve a despachar mercancías, después de la mala experiencia de pagos con el país vecino.

Igualmente, al encarecerse los productos colombianos en el mercado ecuatoriano, por efecto del sobrearancel, los exportadores han quedado en desventaja frente a productores de otros países. La incertidumbre es grande entre los exportadores de la ciudad y el país, ya a varias empresas les han cancelado pedidos y otras han decidido parar sus decisiones de inversión en el vecino país.

Ante la respuesta del gobierno ecuatoriano de imponer un arancel del 21% al mercado colombiano, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en cabeza de su ministra, se viene reuniendo con sus homólogos ecuatorianos. El gobierno vecino propone disminuir la tasa a un 17%, mientras que Colombia buscará que este sea del 7%. Lo que busca nuestro país sería la salida menos perjudicial, porque este arancel debería ser 0%, ya que desde el año pasado el gobierno ecuatoriano viene exigiendo muchos requisitos para la entrada de productos extranjeros por su política de restricción de importaciones. Los dos gobiernos siguen en conversaciones para llegar a un acuerdo oficial, para destrabar el funcionamiento bilateral.

En las últimas décadas, el libre comercio entre Colombia y Ecuador ha representado grandes beneficios para los habitantes de ambos lados de la frontera. Hasta hace poco Ecuador era la gran alternativa para los empresarios colombianos que se vieron afectados por la crisis en Venezuela, sin embargo con las barreras y limitantes que viene imponiendo el vecino país desde el año 2013, ha ocurrido lo contrario, las empresas de la ciudad y del país han presentado disminuciones en sus ventas externas.

Es poco probable que Ecuador elimine la medida del arancel a Colombia, ya que este país tiene una economía dolarizada, lo que no le permitiría hacer ajustes macroeconómicos, además está afectado por el actual precio del petróleo que se verá reflejado en el presupuesto de este año. Resulta preocupante el efecto que estas medidas puedan generar en las exportaciones bogotanas a Ecuador.

Los productores bogotanos deberán continuar sustituyendo el mercado venezolano y ecuatoriano por otros destinos. No se ven soluciones concretas y prontas a estos limitantes, y debe potencializarse el mercado con Estados Unidos, principal socio comercial de Bogotá y mirar el mercado europeo, el cual entró en vigencia a partir de agosto de 2013.

Recientemente Procolombia lanzó Mipyme internacional que busca contribuir al incremento del tejido empresarial exportador del país mediante el apoyo de las pequeñas y medianas empresas, y así diversificar los productos exportados hacia el resto del mundo e incrementar la cultura exportadora, lo cual constituye una experiencia interesante.

Con la firma y aplicación de los tratados de libre comercio de Colombia con otros países en los últimos años, los acuerdos que se están negociando en estos momentos y con los próximos que seguramente vendrán más adelante, el país pasará a ser una economía totalmente abierta e integrada al comercio internacional; y de allí la pregunta crucial es ¿qué vamos a exportar a estos nuevos mercados? Cuál va ser la oferta exportable de Bogotá hacia los mercados de Europa y Asia?

Ante las caídas en las ventas externas de Bogotá hacia el vecindario, la alianza del pacifico surge como una alternativa para reemplazar este mercado, si persisten las condiciones y barreras en el comercio internacional principalmente con Venezuela y Ecuador.

Los retos que debe enfrentar la ciudad y el país, es aprovechar de la mejor forma los nuevos mercados que abren los acuerdos comerciales, aprovechar las ventajas que trae la internacionalización.

El año 2015 no será un buen año para el comercio exterior, la crisis con los países vecinos, la caída de los precios de las commodities, el dólar alto, las importaciones de materias primas más costosas, la falta de una nueva oferta exportable y caída en las exportaciones de manufacturas, vislumbran lo que debe afrontar los empresarios bogotanos y del resto del país, planteando nuevos desafíos en materia de política pública para los gobiernos nacional y local.

El reto está en diversificar las exportaciones, se requiere trabajar en una política de competitividad orientada al desarrollo de las cadenas productivas. Se necesita generar las condiciones para que el país aproveche las oportunidades de los TLC.

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